Kamasutra parte 9


Entra y empujar.

«Entra en mí ―dice la mujer―, pero soy yo la que guía tu movimiento». El hombre la penetra gracias al movimiento y al ritmo del pie de esta colocado sobre su pecho. Así pues, es ella quien decide las aceleraciones y desaceleraciones de la penetración. El hombre solo tiene que avanzar hacia la entrada de la cueva sagrada. La mujer le dirá dónde está la fuente del placer profundo.


Los acrobatas.

Estar en equilibro, sentir la inestabilidad, tener que aferrarse al otro para sentirse seguro, confiar en la pareja que ambos forman, dejar que llegue el placer en lugar de construirlo conscientemente… ¡Eso es lo que buscan los acróbatas! Y es lo que encuentran en este amasijo de cuerpos que no pueden moverse sin que una perfecta armonía reine entre ellos.


Los amantes relajados.

Estar en equilibro, sentir la inestabilidad, tener que aferrarse al otro para sentirse seguro, confiar en la pareja que ambos forman, dejar que llegue el placer en lugar de construirlo conscientemente… ¡Eso es lo que buscan los acróbatas! Y es lo que encuentran en este amasijo de cuerpos que no pueden moverse sin que una perfecta armonía reine entre ellos.


Shiva y la gacela.

Estar en equilibro, sentir la inestabilidad, tener que aferrarse al otro para sentirse seguro, confiar en la pareja que ambos forman, dejar que llegue el placer en lugar de construirlo conscientemente… ¡Eso es lo que buscan los acróbatas! Y es lo que encuentran en este amasijo de cuerpos que no pueden moverse sin que una perfecta armonía reine entre ellos.


El tigre penetrante.

Seguimos con Shiva, el conquistador que se activa entre las nalgas de la gacela sumisa. La gacela se entrega a los golpes violentos de su conquistador. Libre de gemir lo que quiera, gritando para excitarlo todavía más. Ella le ofrece su intimidad dejando de lado su pudor y sociabilidad. Lo que se comparte no tiene nombre. Es un regreso al impulso. Y si una palmada hace que su trasero se enrojezca no es por casualidad. Shiva tiene formas de agradecimiento que solo a él le pertenecen.


Reposo en fusión.

Los amantes están uno sobre el otro. Sus órganos sexuales se encuentran solo en contacto. Sus corazones se tocan y se hablan. La mujer y el hombre se abandonan a una respiración común que los lleva a una vibración leve, sensible y profunda. Ya no hay miedo ni tensión. Ambos cuerpos entran al unísono en la alquimia sutil de los flujos interiores más secretos. Este es el reino de las sensaciones donde uno puede decir al otro: «Estoy aquí, vivo, abierto».


Entrar y Salir.

Esta posición requiere una gran flexibilidad en la zona pélvica y los muslos. La mujer se acuesta boca arriba, con los pies puestos en el pecho del hombre y los brazos sujetando su cintura. Esta puede mover la pelvis hacia arriba y hacia abajo para controlar la penetración.


El pie curioso.

Todo lo que en el hombre tiene forma de extremidad puede ser fuente de penetración curiosa. El pie posee varios dedos que son como pequeños órganos sexuales simbólicos. Utilizarlos para descubrir el interior femenino es un juego agradable. La mujer toma el pie del hombre a la vez que se deja llevar por el placer.


La inclinación hacia atrás.

Mientras el hombre se encuentra dentro de la mujer como si de una espada enfundada se tratara, esta se deja ir hacia atrás como llevada por una risa interior que invade su cuerpo extendido. La mujer puede así dar rienda suelta al gozo y al placer. El hombre se dedica a contemplar ese cuerpo que se abre y disfruta, sintiéndose unido al ser que le ofrece su deleite.  

 


La caricia deslizante.

La caricia deslizante es una palpación particular que la mujer hace con sus pies sobre el torso masculino. Es una manera dulce y juguetona de hacerle olvidar que está dentro de ella. Como si buscara desviar su atención mediante la caricia.



                                                                                                                                                                                                                             sigue en Kamasutra parte 10.

Escribir comentario

Comentarios: 0